“A veces me confundo y no sé si eres tú el que no me quiere dejar ir o yo la que no se quiere soltar de tu mano.”— Blue. (O ambas)
Llega un punto donde prefieres dejar de hablar.
Dejas de contestar mensajes.
Rechazas las llamadas.
Apagas tu teléfono.
Y lloras con un nudo en tu corazón.
Estás en tu cama.
Bajo un techo.
Con la luz de las estrellas colándose por la ventana.
Pero dentro de ti sientes un vacío.